Segunda quincena, octubre de 2020

El CNE pondrá a disposición de todos los partidos postulantes su plataforma web oficial para la campaña, que corre a partir del 3 de noviembre. Queda abierta la posibilidad de que la autoridad electoral establezca directrices específicas, por primera vez, a la propaganda en redes sociales

Electores con mascarillas que participaron en el simulacro del 25 de octubre, en el centro de Caracas | Fotografía de Federico Parra, de la AFP

En virtud del estado de alarma vigente para enfrentar la pandemia de covid-19, contentiva de normas sobre distanciamiento social y medidas biosanitarias, las actividades de los partidos durante la campaña, relativas a reuniones públicas y manifestaciones, y en general, cualquier tipo de evento de masas, quedarán sometidas al régimen excepcional vigente.

Así lo determina el artículo 14 del “Reglamento especial sobre campaña y propaganda electoral para las elecciones Asamblea Nacional 2020”. El texto de 19 artículos está en la Gaceta Electoral número 964, del 26 de octubre. Los partidos políticos y el país en general lo conocieron el martes 27, apenas siete días antes del inicio de la campaña electoral.

Sin perjuicio de lo establecido, el texto incorpora unas “condiciones especiales” referidas en el artículo 15: “A instancia de parte, se podrán evaluar las condiciones especiales propuestas por las organizaciones con fines políticos y autorizar aquellos actos que no vulneren las medidas vigentes”. El CNE, asimismo, “podrá evaluar la flexibilización de estas medidas conforme a las resoluciones que dicte, posteriormente a la publicación de este Reglamento, el Poder Ejecutivo Nacional”.

Se trata, pues, de un Reglamento dictado en el marco de las disposiciones administrativas y legales previstas para la lucha contra la pandemia de covid-19, como lo indica desde su artículo 1.

“Los actos de campaña que impliquen reuniones públicas o manifestaciones, se sujetarán totalmente a las previsiones administrativas establecidas por la autoridad competente en la lucha contra la pandemia covid-19. Serán de estricta observancia y cumplimiento los protocolos sanitarios y de bioseguridad”, establece, por su lado, el artículo 2.

En definitiva, luego de dos modificaciones, el lapso de campaña electoral será de un mes: desde las 6:00 a.m. del 3 de noviembre hasta las 12:00 de la noche del 3 de diciembre. El 1 de julio, cuando la autoridad electoral hizo la convocatoria al proceso, se anunció que esta actividad sería del 21 de noviembre al 5 de diciembre. Y cuando fue publicado el Cronograma Electoral íntegro, se especificaba que iría del 19 de noviembre al 3 de diciembre.

“Cooperación y apoyo”

El CNE podrá, atendiendo a razones de equidad e igualdad, “coadyuvar y cooperar en la difusión de propaganda electoral con el fin de motivar el ejercicio del derecho al sufragio”. Para tal objetivo, el CNE podrá “ceder los espacios que le corresponden en los medios de comunicación social” (artículo 13).

En la misma sintonía, y “sin perjuicio de la creación de una página web especial”, el CNE pondrá a disposición de todos los partidos postulantes “su plataforma web oficial para la campaña electoral, mediante la cual, podrán hacer uso eficiente y gratuito de este servicio” (artículo 16).

Otras disposiciones

  • Entre la finalización de la campaña y el acto de votación inclusive, el CNE prohíbe todo acto de proselitismo político, incluida “la colocación en la vía pública de puestos, tiendas o carpas” por parte de los partidos (artículo 3).
  • Las prescripciones son aplicables también a la propaganda difundida a través de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación electrónica. El Reglamento apunta que la red o internet también constituye un medio de comunicación (artículo 5).
  • Propaganda en televisión: los partidos podrán contratar hasta cinco minutos diarios de propaganda, no acumulables, por prestador de servicio de señal abierta o por cada canal de la televisión por suscripción (artículo 7). Dos minutos más que en 2015.
  • Propaganda en radio: los partidos podrán contratar la difusión de propaganda por un tiempo máximo de 10 minutos diarios por prestador, no acumulables (artículo 8). Seis minutos más que en 2015.
  • Propaganda en impresos: los partidos podrán publicar en periódicos estándar media página diaria, y en tabloides hasta una página diaria, no acumulable (artículo 9). Igual que en 2015.
  • Prensa digital: el CNE “podrá establecer directrices específicas a fin de garantizar el pluralismo y la igualdad entre las distintas candidaturas, así como, el cumplimiento de los principios de confiabilidad, imparcialidad, transparencia y eficiencia en el proceso electoral” (artículo 9).
  • Mensajes de texto: los partidos podrán contratar hasta un mensaje diario, no acumulable (artículo 10). En 2015 eran hasta tres semanales.
  • Propaganda en redes sociales: los partidos podrán contratar la difusión de propaganda en redes sociales, “en todo caso con apego a las directrices específicas que establezca el CNE”.

Comparativamente, en cuanto a lapsos en los cronogramas, la campaña 2020 será 10 días más larga que la campaña 2015. Se evidencian algunos aumentos en los tiempos de difusión de mensajes en medios, en relación con la campaña de hace cinco años, comprensibles desde las limitaciones de contacto físico que impone el curso de la pandemia.

Nada menciona el Reglamento sobre qué pasa si un partido no cumple con la norma. De haber alguna sanción para el infractor, ¿cuál sería?, ¿a quién sancionaría; al partido contratante de la cuña, al proveedor del servicio o a ambos? El Reglamento no contempla mecanismo para mejorar la equidad e igualdad en la campaña, salvo por la disposición de que todos pueden usar gratuitamente su plataforma web. No hay ninguna disposición establecida para los prestadores de servicios: ¿puede alguna radio, por ejemplo, negarse a contratar cuñas de algunos candidatos?, ¿puede establecer tarifas diferenciadas?

-¿Qué es campaña electoral? Las actividades de carácter público desarrolladas por los candidatos, organizaciones con fines políticos y grupos de electores que tengan como propósito captar, estimular o persuadir al electorado para que vote a favor de un candidato dentro del lapso señalado por el CNE, quien establecerá para cada proceso electoral el lapso de campaña electoral y sus regulaciones específicas.

-¿Qué es propaganda electoral? El conjunto de elementos y piezas publicitarias, difundidas y expuestas por todos los medios a su alcance, por parte de las organizaciones con fines políticos, grupos de electores, las comunidades u organizaciones indígenas, y sus candidatos, que expresen llamados a votar por determinada candidatura o por alguna parcialidad política.

Propaganda adelantada

En la práctica, la campaña y la propaganda empezaron hace varias semanas, repitiendo un patrón de ventajismo también observado en procesos anteriores. Durante los últimos tres meses, en medios públicos se ha visto la transmisión de videoconferencias de direcciones de partidos políticos para afinar estrategia electoral, se ha dado cobertura continua a actos de parcialidades políticas y han sido transmitidas alocuciones oficiales en los que se han incluido mensajes o contenidos de corte partidista. A estas trasmisiones, en algunos casos, se han plegado canales privados de televisión, sin que haya mediado la figura de retransmisión obligatoria. Y una parte de los candidatos, entre tanto, ya se volcó a la calle a hacer recorridos y dirigir asambleas, sin haberse iniciado propiamente la campaña.

“Ante la necesidad de que el proceso electoral en Venezuela goce del reconocimiento de la mayoría, el oficialismo se empeña en el uso abusivo de los medios de comunicación del Estado, promoviendo a sus candidatos, empañándolo, distorsionándolo. Un exceso, que en nada ayuda”, consideró el rector suplente incorporado Juan Carlos Delpino, en un tuit emitido el pasado 22 de octubre.

El Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), un programa del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), ha recomendado en sus fascículos de elecciones en tiempos de pandemia que, de conformidad con la normativa electoral vigente y en armonía con los reglamentos nacionales establecidos para la pandemia, se deben revisar los procedimientos y reglamentos que regulan las campañas electorales.

También recomiendan identificar las herramientas o alternativas virtuales para realizar la campaña electoral, los discursos y debates. Privilegiar opciones como: redes sociales, medios de comunicación impresos, televisivos y radiales.

El argentino Alejandro Tullio, miembro del Consejo Electoral de UNASUR y del Executive Board de A-WEB, expresa en unos de los fascículos del IIDH-CAPEL que los actos públicos masivos tradicionales son incompatibles como una estrategia de distanciamiento social y cuidado intensivo sanitario.

Las campañas no son únicamente un instrumento publicitario de los partidos y candidatos, dice el experto. “Son un medio por el cual se contribuye al debate público y al voto informado; desde ese punto de vista, constituyen un derecho de las agrupaciones políticas, pero también de los electores”.

Las campañas puerta a puerta, condiciona Tullio, pueden realizarse siempre que se desplace un número limitado de personas y que en ellas se respete la distancia social.

Y finaliza con esta idea: “Si bien las campañas electorales tienden cada día más a utilizar internet y redes sociales, la brecha digital hace que las restricciones de actos presenciales deban complementarse con campañas en medios de comunicación tradicionales como radio y televisión; por esta razón es menester asegurar a todas las fuerzas y candidatos contendientes en una elección, acceso mínimo garantizado a redes y medios, de modo que la restricción de los actos masivos afecte en la menor medida posible las condiciones de la competencia y la libertad de expresión”.

Es menester asegurar a todas las fuerzas y candidatos contendientes en una elección, acceso mínimo garantizado a redes y medios”

Alejandro Tullio | IIDH-CAPEL

Como consecuencia de la falta de consensos amplios por parte de todos los actores políticos para acometer el proceso, esta elección viene acumulando irregularidades como la designación del árbitro electoral por parte del TSJ sin que la Asamblea Nacional agotara su procedimiento de ley, la judicialización de procedimientos internos de varios partidos políticos, las modificaciones continuas al cronograma electoral (las dos postergaciones a la fecha del simulacro y, ahora, la posibilidad de otro, son una nueva muestra) y la inobservancia de aspectos de la legislación, como los cambios en la composición de escaños en contravención del artículo 186 constitucional, así como la elección de los diputados de la representación indígena.

América y Europa cuestionan el proceso electoral en curso

El jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves le Drian, indicó el 21 de octubre que la Unión Europa no reconoce el proceso electoral legislativo. “La manera en la que se prepara la elección del 6 de diciembre es totalmente discutible. No reconocemos el proceso en marcha, es una posición clara y es una posición europea”, declaró el ministro francés en el Senado. “Queremos garantizar la legitimidad de esas elecciones, pero pudimos constatar que las garantías de transparencia no están reunidas, no están propuestas” por el gobierno, dijo, citado por AFP.

Con 21 votos a favor, 4 en contra y 9 abstenciones, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos aprobó la resolución “La carencia de condiciones democráticas mínimas, para garantizar elecciones libres, justas y transparentes en la República Bolivariana de Venezuela”, del 21 de octubre. Allí declaran que “el reconocimiento de las elecciones a la Asamblea Nacional de Venezuela dependerá del establecimiento de las condiciones necesarias de libertad, justicia, imparcialidad y transparencia, garantizando la participación de todos los actores políticos y de la ciudadanía, la liberación de los presos políticos, con plazos razonables para su celebración y que cuenten con observación electoral internacional independiente y creíble”.

El Gobierno, entre tanto, mantiene su postura de rechazo y repudio a estas declaraciones y resoluciones.


¿Un segundo simulacro antes del 6D?

El CNE comunicó el pasado 27 de octubre que evaluaba, y oportunamente haría saber, la posibilidad de realizar un segundo simulacro rumbo a las elecciones parlamentarias 2020, con la finalidad de reforzar el cumplimiento de los mecanismos que se establecieron para el ejercicio al voto.

El mismo día que se conoció esta posibilidad, desde la alianza electoral oficialista Gran Polo Patriótico también consideraron útil, a los efectos del sistema electoral venezolano, que se haga otro simulacro de votación en fechas más cercanas al evento electoral. Notaron “que se quedó mucha gente con deseos de ver y probar la máquina de votación”, como argumentó en rueda de prensa Jorge Rodríguez, exministro, candidato y jefe nacional del comando.

Al cierre de la edición de este boletín, el 30 de octubre, todavía no había decisión ni fecha. De confirmarse, este sería el primer proceso electoral para el cual se organicen dos y no solo un simulacro nacional de votación.

Un antecedente parecido lo podemos hallar en las presidenciales 2012: hubo un simulacro parcial, el 5 de agosto, que contempló 55 centros para probar el entonces nuevo sistema de autenticación integrado; y el simulacro nacional del 2 de septiembre, con máquinas en 1.553 centros.

De cara a las elecciones parlamentarias de diciembre, el 25 de octubre se desarrolló el Simulacro Nacional de Votación 2020. En el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) desplegamos una vez más nuestra red nacional de observación electoral independiente. 351 observadores, distribuidos en los 23 estados y en Distrito Capital, asistieron a la jornada, la percibieron durante varias horas y en distintas franjas horarias del día y registraron sus impresiones, con rigor de veracidad e imparcialidad.

En términos generales, el 51% de los observadores del OEV calificó como bueno el desenvolvimiento del simulacro, 27% lo percibió regular y 13% lo encontró excelente.

En muchas filas a las afueras de los centros, los electores no respetaron la sana distancia física de al menos metro y medio entre ellos, algunos de los cuales se quitaban o se ponían mal el tapaboca antes de ingresar a la instalación. Se trata de un comportamiento social que, a decir verdad, no dista mucho de lo que se puede observar en una cola cotidiana para acceder a un supermercado o a una farmacia en cualquier ciudad del país.

Auditorías

Al cierre de octubre, han transcurrido cuatro auditorías al proceso electoral 2020.

Como enseña el acta del noveno y último día de la auditoría del software de máquinas de votación, han participado representantes de los principales partidos políticos nacionales, de organizaciones indígenas y del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA), con representantes desde Ecuador, Honduras, Perú, Colombia y El Salvador, así como por dos expertos electorales de Argentina y un representante del órgano electoral de Turquía.

En la generación de las claves, se cuentan 18 actores e igual número de valores hash entre los cuales se cuentan partidos críticos a la administración central como el Partido Comunista o de oposición como Avanzada Progresista. Los partidos participantes en las auditorías introducen cada uno de ellos una clave compartida, al igual que el CNE; todas estas claves generan el cifrado de los archivos de las máquinas. La única forma de poder descifrar un archivo es que todas las organizaciones políticas y el CNE se pongan de acuerdo para hacerlo.

Al cierre de esta auditoría, se afirmó que los auditores verificaron que el software de máquina de votación “garantiza el resguardo y secreto del voto, y el principio de ‘un elector, un voto’”. Adicionalmente, verificaron que “la información del voto no contiene ningún tipo de información del elector y se guarda de forma no secuencial”.

Entre tanto, en el acta del primer día de la auditoría de datos electorales fase I se lee que las preguntas que se hicieron fueron respondidas por los especialistas técnicos del CNE y representantes de la empresa Ex Cle S.A.

Con las modificaciones al cronograma electoral, noviembre será un mes que concentrará cinco auditorías.

Centros reubicados

En el mes de octubre se conoció que el CNE había tomado la decisión de reubicar 200 centros de votación, en 18 estados y el Distrito Capital, para la elección a la Asamblea Nacional 2020 (ver listado). Esto coincide con la persistencia de reclamos de electores publicados en medios sobre cambios inconsultos de centros de votación.

La manera más sencilla de reconfirmar dónde votas o si has sido seleccionado como miembro de mesa, es ingresar a cne.gob.ve e introducir tu número de cédula en el recuadro “Registro Electoral. Consulte sus datos”.

Modificación al Reglamento de la LOPRE

El CNE aprobó el 14 de octubre la reforma del Título XIV del Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE), en lo concerniente a la observación nacional electoral y el acompañamiento internacional. En nota de prensa se conoció que el CNE introdujo una sustitución de la terminología utilizada hasta ahora, de “observación nacional electoral y acompañamiento internacional electoral”, pasa ahora a llamarse veeduría nacional electoral y veeduría internacional electoral.

“Esta reforma se fundamenta en la experiencia acumulada por el órgano comicial en esta materia y por la propia regulación vigente, que condiciona la presencia de observadores con base en principios como la no injerencia, la soberanía y el respeto a las autoridades”, dice el boletín de prensa.

El CNE actualizó la publicación de la Gaceta Electoral en su sitio web. La número 963, de fecha 21 de octubre, contiene la modificación al Reglamento. Este título contenía y sigue conteniendo 18 artículos. Algunas novedades dentro de algunos de ellos, son:

-Artículo 471: agrega que el CNE tiene la competencia exclusiva para decidir la acreditación en materia de veedora y/o veedor nacional e internacional electoral.

-Artículo 475: El CNE podrá acreditar como veedores nacionales electorales a determinados ciudadanos, que se hayan destacado por su conocimiento, trayectoria o reconocida labor en materia electoral. Hasta acá llegaba el segundo párrafo del artículo. En la reforma se añadió que no solo sea en materia electoral, sino también “cultural, académica, deportiva, entre otras”. Y añade: “Asimismo, podrá disponer la invitación en calidad de veedores a representantes de instituciones públicas o privadas, representativas de diversos sectores del país”.

-Artículo 479: incorpora que “el CNE determinará, según criterios de oportunidad y conveniencia, el número de veedores nacionales electorales”.

-Artículo 482: incorpora que “el CNE determinará, según criterios de oportunidad y conveniencia, el número de veedores internacionales electorales”.

El Reglamento General de la LOPRE contiene más de 480 artículos y no había sido modificado desde el año 2013. Como hemos señalado antes, la Constitución establece en su artículo 298: “La ley que regule los procesos electorales no podrá modificarse en forma alguna en el lapso comprendido entre el día de la elección y los seis meses inmediatamente anteriores a la misma”.


Bolivia lo hizo bien, en un contexto complejo

El nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, y el nuevo vicepresidente, David Choquehuanca | AFP

Sin necesidad de segunda vuelta, y con 26 puntos porcentuales de ventaja, el candidato de la izquierda Luis Arce fue electo como presidente y David Choquehuanca como vicepresidente de Bolivia, nación sudamericana que el domingo 18 de octubre también eligió a 130 diputados titulares, 36 senadores titulares y 9 representantes ante organismos parlamentarios supranacionales.

El proceso electoral de Bolivia fue acompañado por distintas misiones de observación nacional e internacional. Los informes reconocen la vocación democrática de los ciudadanos y la confiabilidad del proceso electoral.

El Centro Carter calificó la jornada de tranquila y bien organizada. “El Poder Electoral garantizó el pluralismo político y condujo con independencia e imparcialidad un complejo proceso electoral que devuelve al país a la normalidad constitucional”, dijeron, al subrayar que el nombramiento del árbitro electoral fue “fruto de un amplio consenso político”, dice en su informe preliminar.

Destaca el Centro Carter que, tras años de ausencia, las organizaciones de la sociedad civil boliviana pusieron en marcha iniciativas de observación electoral a gran escala, acreditadas por el Tribunal Supremo Electoral. Las dos plataformas de observación principales son Observa Bolivia y Observación Ciudadana para la Democracia (OCD). Ambas realizaron una observación de largo plazo y la segunda publicó boletines periódicos con información y análisis de las distintas fases del proceso electoral. “El Reglamento de observación electoral del TSE para las elecciones de 2020 está orientado a facilitar la observación nacional e internacional de todas las fases del proceso”.

El informe preliminar de la Organización de Estados Americanos expresa que la ciudadanía votó libremente y el resultado ha sido contundente. “Bolivia tiene una autoridad electoral independiente y tuvo una contienda más equitativa, lo que dio como resultado una jornada electoral exitosa en la que no se presentaron acciones fraudulentas”. Apuntan que el trabajo técnico de la OEA ha estado y está centrado en la calidad de los procesos y no en los resultados.

Fue precisamente la misma misión de observación de la OEA la que hace un año documentó el fraude electoral en el que había resultado electo Evo Morales y que derivó en la anulación de la elección y la renuncia del mandatario.

La Unión Europea rindió homenaje al pueblo de Bolivia, que ha demostrado un fuerte compromiso con la democracia electoral al concurrir en gran número, a pesar de los desafíos relacionados con el covid-19, y ejercer pacíficamente sus derechos democráticos. “Felicitamos a todos los actores que contribuyeron a un proceso electoral pacífico que permitió a los bolivianos votar libremente”.

*Resultado: el Movimiento al Socialismo (MAS) con 55,10% obteniendo 3.393.978 votos; Comunidad Ciudadana (CC) con 28,83% obteniendo 1.775.943 votos; Creemos 14% con 862.184 votos; FPV 1,55% con 95.252 votos; PanBol 0,52% con 31.765.

*Participación: fue de 88,4 % de entre sus 7,3 millones de habilitados para votar, el segundo registro más alto de la historia democrática de ese país.


Por aplastante mayoría Chile aprobó que se redacte una nueva Constitución

Celebración en las calles de Santiago la noche del 25 de octubre | Foto agencia EFE

También resultado de un amplio acuerdo político tras un estallido social, el plebiscito de Chile, inicialmente programado para el 26 de abril, pero postergado por la pandemia, permitió a los chilenos decidir el domingo 25 de octubre por una aplastante mayoría del 78% reemplazar su actual Constitución, redactada durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El Servicio Electoral diseñó un protocolo sanitario especial para el referéndum, que incluyó un horario especial preferencial para mayores de 60 años y el uso de cámaras sin cortinas para marcar el voto. El uso de mascarilla era obligatorio y se recomendó llevar un lápiz para votar, reseñó BBC. Aunque el voto es voluntario en Chile, hubo quienes no pudieron ejercerlo: las personas contagiadas de covid, lo cual generó críticas sobre su derecho al sufragio.

Las 155 personas que integrarán la convención ciudadana que redactará la nueva Constitución serán elegidas por votación popular el 11 de abril de 2021. Dispondrán de nueves meses, prorrogables una sola vez por tres meses más, para elaborar el nuevo texto, informó El Mundo.

El texto resultante será sometido a un nuevo referéndum, ya en 2022, que será de voto obligatorio y en el que los ciudadanos decidirán si lo aprueban o rechazan.

“Estamos frente a la mayor votación de la historia de Chile desde el punto de vista de votación en votos absolutos, y además, rompimos la barrera que no se superaba desde el 2012 con voto voluntario, el 49,2% (…) Incluso se supera el plebiscito de 1988. Sin duda es la mayor participación de la historia de la República”, señaló el Presidente del Consejo Directivo del Servicio Electoral, Patricio Santamaría Mutis.


Estados Unidos: aumentó el voto anticipado

La votación presencial anticipada y por correo para las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos superaron el registro de las elecciones de 2016, según estudios. Preocupados por la pandemia de coronavirus o motivados por los riesgos del enfrentamiento electoral entre el presidente republicano Donald Trump y el exvicepresidente demócrata Joe Biden, los estadounidenses han votado por adelantado por millones.

En 2016, votaron por adelantado 57 millones de estadounidenses, ya sea en persona o por correo, según la Comisión de Asistencia Electoral. Ahora, hasta el 30 de octubre iban más de 84 millones de sufragios.

Los demócratas, que han estado impulsando la votación anticipada este año, parecieran liderar temporalmente el número de votos emitidos hasta fines de octubre, pero no está claro si esto puede ser una indicación de tendencia sobre el resultado final. Por su parte, Trump y los republicanos han dicho que la votación por correo abre posibilidades de fraude, y se espera que muchos votantes republicanos sufraguen el día de las elecciones, el 3 de noviembre, informaron agencias.

Más de 150 millones de estadounidenses están convocados a las urnas para elegir a su próximo presidente.


Recomendación al cierre

Hay varias cosas que puedes hacer para protegerte y proteger a otros de la covid-19 mientras trabajas, ya sea en el puesto de trabajo habitual o haciéndolo desde tu casa. Tómate dos minutos para que VEAS ESTE VIDEO de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre “Prevención de la COVID 19 en el lugar de trabajo o al hacer teletrabajo”. No es tiempo de bajar la guardia con las medidas preventivas.

De cara a las elecciones parlamentarias de diciembre, el pasado domingo se desarrolló el Simulacro Nacional de Votación 2020. Una jornada calificada como masiva por la autoridad electoral, que comportó una doble finalidad: el primer acercamiento y familiarización de los electores con nuevas máquinas de votación, y el primer ensayo nacional de aplicación y cumplimiento de protocolos de bioseguridad al acto de votación en este tiempo de pandemia.

Dado que esta elección carece de consensos amplios por parte de todos los actores políticos para acometer el proceso, este viene acumulando irregularidades como la designación del árbitro electoral por parte del TSJ sin que la Asamblea Nacional agotara su procedimiento, la judicialización de procedimientos internos de partidos políticos, las modificaciones continuas al cronograma electoral y la inobservancia de aspectos de la legislación, como los cambios en la composición de escaños en contravención del artículo 186 constitucional.

En el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) desplegamos una vez más nuestra red nacional de observación electoral independiente. 351 observadores, distribuidos en los 23 estados y en Distrito Capital, asistieron a la jornada, la percibieron durante varias horas y en distintas franjas horarias del día y registraron sus impresiones, con rigor de veracidad e imparcialidad.

En términos generales, el 51% de los observadores del OEV calificó como bueno el desenvolvimiento del simulacro, 27% lo percibió regular y 13% lo encontró excelente.

Igualmente, el 55% de los observadores consideró buenas la organización y la logística durante el simulacro. Otro 25% las halló regular y 10% las calificó de excelentes, siendo las opciones de malo y pésimo, inferiores al 10%.

En un balance al término de la jornada dominical, el Consejo Nacional Electoral (CNE) enumeró, entre otros aspectos, la extensión de la actividad hasta las 5:00 de la tarde, en virtud de la masiva afluencia de electores, así como la apreciación de que la llamada nueva solución tecnológica funcionó de manera eficiente y eficaz.

La muestra nacional recogida por el OEV coincide, en líneas generales, con ambas ideas. El 66% de los observadores estimó más de 40 personas en fila, mientras que otro 20% calculó entre 15 y 40 votantes. Del mismo modo, al evaluar cómo fue el funcionamiento de la máquina durante sus procesos de votación en el simulacro, 9 de cada 10 observadores coincidieron en que la máquina de votación no presentó ninguna falla o problema mientras participaron. En el mismo sentido, 8 de cada 10 de ellos no experimentó demoras o interrupciones durante su proceso.

El simulacro electoral, en consecuencia, funcionó bien. Casi tres cuartas partes de los observadores calificaron entre bueno y excelente el funcionamiento de la herradura. Pero como esta actividad del cronograma electoral, dos veces diferida, ha resultado útil para probar y poder fortalecer la plataforma y la logística electoral, asimismo, algunos hechos observados deben servir de indicador al árbitro para tomar correctivos a tiempo.

Más de la mitad (57%) de nuestra red observó que al centro al cual asistieron fueron trasladados electores con recursos públicos. Una proporción similar de observadores vio personas con vestimenta alusiva a algún partido político en los alrededores del centro, en su gran mayoría favorables al oficialismo.

El simulacro también debe servir para señalar y corregir las evidencias de ventajismo oficial que, de hecho, ya ha dado muestras en las últimas semanas, de modo de evitar que estas prácticas se repitan durante la campaña electoral, recién extendida en su duración a un mes exacto, ni a la jornada de votación del próximo 6 de diciembre.

El estricto equilibrio en el acceso y la cobertura de la campaña, la no utilización de recursos del Estado para actividades proselitistas y la ubicación de puntos partidistas desplegados en las calles solo hasta el cierre de campaña son garantías ofrecidas por el mismo Gobierno a través de la carta del canciller Arreaza a la ONU y la UE, el pasado septiembre.

Sobre los organismos de seguridad que se encontraban en el centro, la Milicia Bolivariana fue el más visto, por 92% de los observadores, mientras que los efectivos del Plan República fueron vistos por 87% de los observadores.

Casi un 10% de los observadores determinó que integrantes de la Milicia estaban dentro del recinto de las mesas o a dos metros del recinto. El acto de votación es eminentemente civil y las funciones del Plan República están claramente delimitadas.

En tiempo de pandemia, las medidas de bioseguridad implementadas durante el simulacro merecen una mención especial. La mayoría de los observadores del OEV las calificó de regular (35%) a bueno (33%), mientras que el 15% del grupo tuvo una experiencia excelente.

En muchas filas a las afueras de los centros, los electores no respetaron la sana distancia física de al menos metro y medio entre ellos, algunos de los cuales se quitaban o se ponían mal el tapaboca antes de ingresar a la instalación. Se trata de un comportamiento social que, a decir verdad, no dista mucho de lo que se puede observar en una cola cotidiana para acceder a un supermercado o a una farmacia en cualquier ciudad del país.

Durante la jornada, uno de cada cuatro observadores advirtió la participación de algún actor (votante, personal logístico, efectivos de seguridad, etc.) sin portar tapaboca, o haciendo uso incorrecto o erróneo (por debajo de la barbilla, en las orejas y/o sin cubrir la nariz). A la mayoría de observadores no les tomaron la temperatura, pero sí les fue suministrado gel antibacterial al participar en el simulacro.

En esta oportunidad fueron seleccionados 381 centros de votación en todo el país. Comparativamente, esto significó una reducción de los centros disponibles para los electores: para el simulacro de las parlamentarias 2015 fueron habilitados 749 centros y para la elección presidencial de 2018 se dispusieron 500 centros. A menos centros disponibles, más probabilidades de aglomeraciones.

Todos los electores deben comprender que son corresponsables en el mantenimiento de la salud pública; y las autoridades electorales, seguir avanzando en el desafío de que las garantías sanitarias y los protocolos de bioseguridad deben funcionar en perfecto equilibrio con la expresión ciudadana. Celebramos, como último dato de esta entrega, que la mayoría del personal logístico y/o electoral que coincidió con los observadores portaba mascarillas médicas, así como caretas o lentes de protección el pasado 25 de octubre.

Próximamente presentaremos una versión más amplia de los resultados y patrones que arrojó este monitoreo independiente. Agradecemos, como siempre, a nuestro comprometido equipo de más de 300 observadores, desplegados en toda Venezuela, que bajo estricta imparcialidad cumplieron una vez más con su misión responsable de observar, registrar y transmitir.

Observatorio Electoral Venezolano

Caracas, 26 de octubre de 2020

14 organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales de Venezuela presentaron la tercera entrega del Boletín conjunto «Unidos por la democracia»; una publicación mensual que en esta oportunidad recoge el seguimiento del mes de septiembre a las Elecciones Parlamentarias Venezuela 2020.

«Unidos por la democracia» continúa en esta tercera publicación como una acción de articulación que vincula a organizaciones y movimientos que promueven la Democracia, los Derechos Humanos, y la Participación Política.

«Unidos por la democracia» reúne en su tercer número datos recabados por organizaciones sobre la diferencia entre observación y acompañamiento, las garantías ideales versus las posibles, la intervención de un partido por parte de la Sala Electoral del TSJ, la participación de Transparencia Electoral en la OEA y, por parte del OEV, la lista de modificaciones hechas sobre la marcha al cronograma electoral 2020.

Edición en español:


Edición en inglés:

Primera quincena, octubre de 2020

Las auditorías deben hacerse con la rigurosidad que se requiere y que se ha implementado en procesos electorales anteriores. En carácter remoto, por la pandemia, deben contar con una serie de garantías. Lo que se ha visto estos primeros días es el público presente, que son los técnicos de los partidos, y los representantes del CNE, pero no siempre la pantalla donde está corriendo el software

El 9 de octubre las máquinas fueron presentadas en un acto en el CNE | Foto CNE

El 9 de octubre, faltando menos de 60 días para el acto de votación, el Consejo Nacional Electoral hizo lo que denominó la presentación pública de la solución tecnológica electoral para la elección 2020 de los diputados a la Asamblea Nacional. El objetivo del acto, se dijo, fue para que los electores conocieran y se familiarizaran con la llamada por el ente comicial “solución tecnológica” que formará parte de la infraestructura del sistema electoral venezolano.

Con base en las declaraciones de la presidenta del CNE, Indira Alfonzo; del rector suplente Carlos Quintero, en representación de la Junta Nacional Electoral; y de los videos informativos divulgados, enumeramos los siguientes 15 datos de interés público:

1. PRIMER CONTACTO | El 1 de septiembre de 2020 el directorio del CNE tuvo un primer contacto con esta “solución tecnológica” que fue presentada públicamente el 9 de octubre.

2. BIOSEGURIDAD | El sistema es calificado por el CNE como “sencillo, de fácil experiencia para el elector” y “apropiado a los protocolos de bioseguridad exigidos para la prevención del contagio por covid-19”.

3. MÁQUINA | Nueva máquina de votación modelo EC21. Su diseño es “el esfuerzo de una base de datos de conocimiento que el Poder Electoral ha construido a lo largo de estos 20 años”. Es una máquina diseñada en Venezuela por técnicos venezolanos. En el desarrollo del proyecto se realizaron dos prototipos a los cuales, afirmó el CNE, un comité tecnológico aplicó protocolos de pruebas de certificación.

4. HARDWARE | El CNE la definió como una máquina “robusta”, diseñada para sortear los procesos de almacenaje, producción, despliegue, operación y repliegue. Supera, de manera importante, al modelo de máquina anterior. Fue presentada como una máquina diseñada bajo un esquema modular, para permitir un fácil mantenimiento de sus principales componentes.
Otras características anunciadas son: pantalla de alta resolución lcd que facilita la selección; impresora integrada, con una “alta velocidad de impresión del comprobante del voto”; sonido integrado, diseñado para facilitar la participación de electores con discapacidad.

Esta es la pantalla sobre la cual podrán votar los electores | Foto CNE

5. SOFTWARE | Sobre el nuevo software de votación y totalización, el CNE califica el sistema operativo como “sencillo, ágil, funcional y confiable”. Lo definieron como un software “con características esenciales basadas en el concepto de voto electrónico, con mejoras importantes para facilitar al elector el proceso de votación”.

6. SECRETO DEL VOTO | Aseguran que garantiza el secreto del voto y el principio de un elector, un voto. Hablan de un “software auditable en cada uno de los módulos que lo conforman”. Sobre el secreto del voto, explicaron: los partidos participantes en las auditorías introducen cada uno de ellos una clave compartida, al igual que el CNE; todas estas claves generan el cifrado de los archivos de las máquinas. Esto quiere decir que “la única forma de poder descifrar un archivo es que todas las organizaciones políticas y el CNE se pongan de acuerdo para hacerlo”.

7. AUDITORÍAS | No son “actos de fe”, sino actos “verificables y comprobables”, dice el CNE. Explicaron que todas las organizaciones con fines políticos tienen la llave, a través de firmas digitales, que podrán certificar que ese software que van a auditar es el mismo que se va a configurar en las máquinas de votación. La mayoría de las 16 auditorías tiene relación con el sistema automatizado de votación. En tiempo de pandemia, el CNE dice que implementa un diseño novedoso a través de videoconferencias para organizaciones internacionales y nacionales, mientras que los partidos participarán de forma presencial. Una normativa especial rige los procesos de auditorías.

8. VOTACIÓN | El elector tendrá una experiencia de votación directa al marcar la opción frente a la máquina, sin tarjetón, por lo cual los tiempos de votación están por debajo de 20 segundos. Cada elector tiene tres minutos para ejercer su derecho al sufragio. Debe tocar en la pantalla sobre la imagen de la tarjeta del partido de su preferencia. A la derecha de la pantalla aparece la selección hecha por el elector, y en la parte central el recuadro “Votar”. En caso de que un elector quiera votar “cruzado” (o la opción alternativa a “seleccionar todo”), podrá deseleccionar o quitar la selección de uno de los cargos, seleccionar el partido, escoger el cargo y presionar la opción “Votar”. Al hacerlo, la máquina imprime el comprobante del voto.

La pantalla es táctil, un elemento a tomar en cuenta desde el punto de vista de la bioseguridad | Foto CNE

9. BATERÍA | Batería integrada de litio con duración de autonomía en la máquina de votación por más de 10 horas, según procesos ya realizados de certificación del equipo.

10. ARQUITECTURA | Una arquitectura abierta, para evitar tener dependencia de proveedores, y que le permita al CNE encontrar los componentes que conforman la máquina en los mercados nacionales e internacionales.

11. INTEGRADO | Sistema integrado de votación: enlazado con el Sistema de Autenticación Integrado (SAI), activado a través del dispositivo de autenticación biométrico. El comité tecnológico también hizo un prototipo del SAI.
El dispositivo SAI es un componente que está integrado a la máquina de votación y cuya función principal es la autenticación de la identidad del elector antes del proceso de votación, a través de la validación de los datos, de la cédula de identidad y la huella dactilar. Entre las principales características de este dispositivo, el CNE enumeró la robustez, alta resistencia en su teclado, escáner de última generación y arquitectura moderna.

El llamado “captahuella” y un portacédula, para que el funcionario no la manipule, estarán en la mesa | Foto CNE

12. TRANSMISIÓN | El CNE asegura que la transmisión es “segura, auditable y confiable”. El sistema automatizado de votación cuenta con el soporte técnico de una “red blindada, exclusiva y totalmente aislada de internet”.

13. RESULTADOS | Prometen rapidez y exactitud en la presentación de resultados electorales. “A pocas horas del cierre de todas las mesas electorales, se totalizan y presentan los resultados definitivos de todo el país”.

14. PRUEBAS | El CNE aseguró que el nuevo sistema automatizado de votación fue sometido a “pruebas técnicas y científicas rigurosas de protocolos establecidos por más de 60 técnicos”. En la exposición se informó que realizaron cuatro pruebas integrales: en marzo (mes del incendio en Mariches), mayo, agosto y septiembre de 2020, de entre 16 a 20 días de duración, con los equipos técnicos.

15. INVENTARIO | En un inventario del parque tecnológico, en marzo de 2019, el CNE contaba con 49.539 máquinas de votación; lotes adquiridos en diferentes modelos en los años 2007 (modelo SAES 4000), 2009 (modelo SAES 4200) y 2011 (modelo SAES 4300). El 73% (35.985 máquinas) se encontraba en estado operativo y el 27% (13.554) en estado inoperativo.
En marzo de 2020, un incendio afectó el galpón donde se encontraba almacenado el material de la infraestructura electoral del país. Según el primer reporte, se quemaron 49.908 máquinas de votación, 49.323 Sistema de Autenticación Integral (SAI), 582 computadoras pertenecientes al Registro Civil, entre otros equipos.

Las anteriores descripciones se basan en afirmaciones verbales comunicadas en el marco de un acto oficial. Una vez presentadas las máquinas, es cuando distintos actores no estatales, incluidos partidos políticos, medios de comunicación y organizaciones de observación electoral, deben tratar de cumplir su función de verificar de manera independiente esos anuncios, y comunicarlo oportuna y verazmente al electorado para contribuir a una toma de decisiones responsable e informada.

Durante el acto del 9 de octubre, sin embargo, no se conoció información sobre el número exacto de nuevas máquinas de votación existentes, si hay una empresa responsable del sistema, del software o de la automatización o cuánto le costó al Estado esta inversión, entre otros aspectos de interés público.

Empezaron las auditorías al sistema

El 12 de octubre empezó la primera de una serie de auditorías al sistema automatizado de votación. Se trata de un proceso fundamental para la generación de confianza sobre el proceso electoral, sobre todo en momentos en los que se está frente a un sistema nuevo, que no ha sido utilizado por los electores.

La auditoría del software de las máquinas de votación transcurre desde el pasado lunes 12 y hasta el 23 de octubre en el Centro de Operaciones Estratégicas del CNE. Según la institución electoral, cuenta con la interacción en tiempo real de expertos electorales del CEELA, Argentina, Turquía, Rusia y Sudáfrica y con técnicos especialistas nacionales presentes.

Las veedurías remotas deben contar con una serie de garantías, en el entendido de que se aproximen aunque difícilmente puedan suplantar en igualdad de condiciones la presencialidad que ha caracterizado estas observaciones.

Por lo menos en su primer día, en la transmisión en directo desde la página web del CNE no se pudo apreciar todo el tiempo el procedimiento exacto que se estaba haciendo en la sala. Se mostró principalmente al funcionario ejecutor de la auditoría o a los asistentes al acto. Por las precariedades de la conexión a internet en Venezuela, la transmisión se cortaba constantemente.

El periodista Eugenio Martínez apuntó que, aunque en la presentación se sugirió que se usa open-source software (OSS), en esta auditoría queda claro que es Windows 8.

¿Cuál es la finalidad de una auditoría al software de máquinas de votación?

El software de la máquina de votación es el encargado de realizar el proceso de validación, de autenticación de la identidad del elector, de registrar los votos de los electores y de realizar el proceso de escrutinio y el proceso de transmisión de resultados. El alcance de esta auditoría es la revisión del código fuente de la máquina de votación, revisión del hardware, aplicación de pruebas funcionales de manera controlada para ver el funcionamiento del software, y generar las firmas digitales una vez sean auditados estos componentes.

El siguiente es el cronograma de las próximas auditorías que tienen relación con el nuevo sistema automatizado de votación:

Auditoría:Fechas, tercera versión del cronograma:
Auditoría del software de máquinas de votaciónDel 12 al 23 de octubre de 2020
Auditoría de datos de electores fase I (ADES)Del 26 al 30 de octubre de 2020
Auditoría de archivo de máquinas de votación31 de octubre de 2020
Auditoría del software de totalizaciónDel 2 al 13 de noviembre de 2020
Auditoría de producción de máquinas de votaciónDel 11 al 28 de noviembre de 2020
Auditoría de infraestructura tecnológica electoralDel 16 al 20 de noviembre de 2020
Auditoría predespacho de máquinas de votación28 y 29 de noviembre de 2020
Auditoría puesta cero de los centros nacionales de totalización4 de diciembre de 2020
Auditoría de telecomunicaciones (fase I)5 de diciembre de 2020
Auditoría de telecomunicaciones (fase II)7 de diciembre de 2020
Auditoría de datos electores fase II (ADES)Del 18 al 21 de enero de 2021
FUENTE: cronograma electoral 2020 del CNE

En total, el proceso electoral parlamentario 2020 contempla 16 auditorías. Hasta ahora han tenido participación presencial de representantes de las organizaciones con fines políticos, pero no se ha informado de la presencia de organizaciones nacionales de observación electoral.


Simulacro pondrá a prueba varios aspectos fundamentales

El 25 de octubre será el simulacro electoral rumbo al 6 de diciembre. Es la tercera fecha asignada para esta actividad, la diferida más veces en el cronograma de la elección a la Asamblea Nacional 2020. En julio fue programada para el 11 de octubre y en la actualización publicada por el CNE a finales de septiembre había sido rodada para el 18 de octubre.

Diferido sin explicaciones, esos dos cambios de fecha sugieren la posibilidad de que no estuviera a tono el tema de las nuevas máquinas de votación. Y aquí radica, precisamente, uno de los tres aspectos fundamentales que despuntan para este simulacro: será la primera vez que los electores venezolanos entren en contacto con este sistema automatizado de votación, representado en nuevas máquinas, nuevo software y nuevos dispositivos de autenticación biométrica.

Las elecciones parlamentarias suelen ser procesos comparativamente más complejos en relación con la escogencia de otros cargos de elección popular. ¿Por qué? Cada circunscripción de las 87 que se mantienen y cada lista estadal de las 24 existentes se convierte en una elección en sí misma. En consecuencia, se puede hablar, de manera figurada, de “111 elecciones” que coexisten dentro de una misma gran elección.

No en todo el país el número de votos a emitir será idéntico. Y, aunque un elector recuerde cuántos votos marcó en las parlamentarias anteriores, el segundo gran elemento diferenciador será el aumento del número de cargos a elegir de entre 165 a 167, como establece la Constitución, a 277, como ideó el CNE con base en unos criterios emanados del TSJ pero distintos al mandato del artículo 186 de la carta magna.


PARA SABER MÁS | ¿Por qué la nueva composición de escaños es inconstitucional? EL OEV lo explicó en su Boletín 45


Así, si en el Táchira y en Miranda se eligieron 7 y 11 diputados en el año 2015, ahora los electores escogerán a 9 y 19 parlamentarios, respectivamente, por citar dos ejemplos aleatorios. ¿Cómo se votará en cada circunscripción?, ¿cómo se podría hacer un voto “cruzado” con este nuevo sistema?, es parte de la necesaria pedagogía electoral.

En tercer lugar, pero no menos importante, serán las primeras elecciones venezolanas en tiempo de pandemia. Un desafío vital, de primer orden, para todo el país. ¿Cuáles son los cambios exactos que sufrió la tradicional herradura, a razón de la implementación de los protocolos biosanitarios?, ¿son suficientes y efectivas las garantías sanitarias ofrecidas para la necesaria generación de confianza en los electores? El simulacro seguramente arrojará al CNE respuestas preliminares a estas y otras interrogantes; permitirá al árbitro validar aciertos y hallar oportunidades de mejora para el 6 de diciembre.

Desde febrero y hasta el 7 de octubre por lo menos 51 países del mundo han celebrado elecciones nacionales o referéndums. Unos, como Corea del Sur, han quedado como ejemplos modélicos, porque pudieron contener la curva de contagios luego de la votación; otros, como República Dominicana, trascendieron como malas prácticas, porque los casos se dispararon durante las semanas siguientes a la jornada electoral.

Que no se repitan ventajismos del pasado

El término simulacro no figura de manera expresa en la legislación electoral. Ideado en la década pasada, en todo caso, la actividad se ampara en el artículo 48 de la Ley Orgánica del Poder Electoral, que establece como una de las funciones de la Junta Nacional Electoral la de “planificar y ejecutar todos los actos relativos a la elección de los cargos de representación popular de los poderes públicos, de los referendos y otras consultas de su competencia”.

Los simulacros tienen como objetivo que todos los electores se familiaricen con el proceso de votación, la herradura y el sistema, entre otros aspectos técnicos y logísticos. Es un ensayo para los votantes, pero también lo es para el órgano que organiza la elección.

El más reciente simulacro al que ha acudido Venezuela fue el domingo 11 de noviembre de 2018, previo a la elección de concejos municipales del 9 de diciembre de ese año.

El OEV evaluó entonces que ese simulacro no cumplió los objetivos de un evento de esta naturaleza, debido a que participaron solo los simpatizantes de una fuerza política (la del partido de gobierno) y no el electorado en general. Se advirtieron entonces irregularidades asociadas a la instalación de puntos rojos, repitiendo el patrón de ventajismo de Estado fuera del lapso estipulado para la campaña electoral. Por el bien del proceso electoral en curso, ojalá se apliquen correctivos oportunos y estas situaciones no se repitan el 25 de octubre.

No debe haber propaganda electoral fuera del lapso de la campaña

El presidente del partido Movimiento al Socialismo (MAS), Segundo Meléndez, expresó preocupación ante ciertas actividades que chocan con lo convenido en la Mesa de Diálogo, como “la presencia del presidente Nicolás Maduro utilizando los medios públicos para presentar candidatos del partido oficial”, lo cual califica como “una vulneración del acuerdo”. En entrevista con Esther Quiaro en Unión Radio, el 5 de octubre, propuso la “creación de una comisión de entendimiento para evitar que se incurra en violaciones a la normativa electoral”.

La llamada precampaña avanza, con signos y muestras de ventajismo por parte de algunos actores. La Ley Orgánica de Procesos Electorales, en su artículo 75, establece que no se permitirá la propaganda electoral que se produzca fuera del lapso de la campaña electoral establecido por el Consejo Nacional Electoral.


Imposible la observación europea sin aplazamiento de elecciones

Unión Europea
Europa insiste en que ahora no se cumplen con los estándares democráticos necesarios para una elección competitiva.

Dos funcionarios del Servicio de Acción Exterior Europeo (SEAE) enviados a Venezuela por la Unión Europea (UE), respondiendo a la invitación para observar las elecciones de diciembre, dejaron patente que si Venezuela no decide aplazar las elecciones y utilizar el tiempo adicional para cumplir con los estándares democráticos necesarios, será absolutamente imposible desplegar una Misión de Observación Electoral europea.

Así lo comunicó el alto representante de la UE, Josep Borrell, el pasado 8 de octubre, al aclarar que los funcionarios del SEAE no viajaron a Caracas para negociar, no ofrecieron nada, solo “transmitieron este importante mensaje”.

Capriles se retiró

Una observación electoral internacional independiente era una de las peticiones más fuertes de actores políticos como el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles.

El 30 de septiembre, Capriles comunicó en una transmisión digital que “no hay condiciones en estos momentos” por lo cual se retiró de las elecciones del 6 de diciembre.

Como informó en su momento el OEV (Boletín OEV 49), el líder fundador de Primero Justicia participó en la presentación de postulaciones a través de la tarjeta de “La Fuerza del Cambio”, que quedó abajo y a la izquierda en la boleta electrónica.

A menos de un mes de haber postulado nombres de militantes, que luego serían modificados por reales candidatos no revelados, Capriles concluyó que “esta elección tiene que ser postergada, exigimos que sea postergada por la pandemia, por la situación del país y para que la elección le sirva a Venezuela”.

La narrativa oficialista apunta a mantener la cita electoral. “No se puede posponer las elecciones, estamos dando cumplimiento al mandato constitucional. Se han realizado 15 elecciones en el mundo y Venezuela no será la excepción”, dijo el presidente del partido Podemos e integrante del Gran Polo Patriótico, Didalco Bolívar, el 12 de octubre durante una rueda de prensa del Comando de Campaña del GPP.

“Lo vamos a proteger, a cuidar, desde su casa al centro electoral”

“Yo llamo a todos los candidatos y candidatas, a desplegarse libremente”, dijo el jefe de Estado, Nicolás Maduro, durante una alocución el 11 de octubre, en la cual también expresó: “El Consejo Nacional Electoral está garantizando un proceso perfecto desde el punto de vista de la bioseguridad. Yo lo he dicho y lo reitero: ir a votar es más seguro que ir a la calle, al mercado, a visitar una familia, a la farmacia, al abasto o a cualquier lugar. Va a ser el acto más seguro de todo el año 2020. Lo vamos a proteger, a cuidar, desde su casa al centro electoral. El acto de votación es totalmente seguro, y en 30 segundos usted vota. Y luego lo vamos a acompañar desde el centro electoral a su casa, con toda la bioseguridad”.


Con múltiple observación electoral, Bolivia vota el domingo

El jefe de la Misión de la Unión Europea y una experta legal se reunieron con autoridades de la Sala Plena del Tribunal Electoral Departamental de Potosí el 11 de octubre | Foto ABI

De octubre a octubre; Bolivia, un año después. Los bolivianos votan este 18 de octubre de 2020 en unas elecciones que, según analistas, son las más importantes de la historia democrática de esa nación sudamericana. Está el desafío de poner fin a una etapa de turbulencia institucional y restablecer la normalidad mediante un presidente elegido en las urnas en un proceso legítimo y transparente.

En nuestro Boletín OEV 30 reseñamos las irregularidades que desmoronaron la fraudulenta elección presidencial en Bolivia del 20 de octubre de 2019, que dio ganador a Evo Morales. La observación electoral independiente fue fundamental en ese proceso de hace un año.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) informó el pasado 13 de octubre que hasta entonces acreditaron a más de 110 observadores internacionales para estas elecciones, cuya fecha fue postergada hasta tres veces durante este año 2020.

El presidente del Órgano Electoral, Salvador Romero, anunció la presencia de la misión de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE), la cual había estado trabajando desde antes de forma virtual; entre tanto, confirmó que las misiones de la Organización de los Estados Americanos (OEA), del Centro Carter y la Unión Europea (UE) ya se encuentran en ese país siguiendo el proceso.

La alianza La Ruta de la Democracia y Observa Bolivia también expresaron su intención de hacer seguimiento. Igualmente observarán el Grupo de Puebla y la Internacional Progresista, entre otros.

El Movimiento al Socialismo, partido de Evo Morales, objetó días atrás que los observadores de la OEA sean los mismos que documentaron el fraude electoral que dio ganador al exmandatario socialista en 2019.

La UE y la ONU junto a la Iglesia católica han abogado porque el proceso electoral transcurra en paz y han rechazado todo acto de violencia.

7,3 millones de bolivianos estarán habilitados para elegir a uno de los seis candidatos que mantienen vigente su postulación, a diferencia de la presidenta interina Jeanine Áñez y el expresidente Jorge ‘Tuto’ Quiroga, quienes renunciaron por escasa intención de voto.

Los candidatos son Luis Arce, representante del MAS; Carlos Mesa, por CC; Luis Fernando Camacho, de Creemos; Chi Hyun Chung, por FPV; Feliciano Mamani, de PAN-Bol; y Maricruz Bayá, candidata por Acción Democrática Nacionalista (ADN).

Para ganar el domingo, el más votado debería obtener el 50 % más uno, o el 40 %, pero con una diferencia de por lo menos 10 puntos con respecto al segundo. De lo contrario, habría segunda vuelta.

La carrera electoral boliviana ha estado marcada por el coronavirus y la influencia que puede tener la pandemia de cara a la celebración de los comicios.


Recomendación al cierre

Ante el estrés en tiempo de pandemia, ¿qué podemos hacer? A los niños, ¿cómo los podemos ayudar a enfrentar esto? Los trabajadores de salud, también pueden estresarse. ESCUCHA AQUÍ tres sonidos breves de la Organización Panamericana de la Salud con valiosos consejos que te podrán ayudar.