De esta manera, la campaña pierde fuerza como evento dirigido a hacer visibles propuestas y estilos de gobierno, a fin de que el elector se encuentre informado y pueda comparar y evaluar las distintas ofertas y votar en consecuencia.

El Observatorio Electoral Venezolano (OEV) considera necesario hacer esta observación, con la certeza de que al hacerlo expresa el sentir -e incluso la molestia- de muchos ciudadanos quienes advierten con preocupación, cómo en la presente competencia política, cualquier medio o recurso disponible pereciera lícito, para lograr el triunfo en los próximos comicios. En este sentido, el OEV, si bien reconoce que la responsabilidad del deterioro advertido es atribuible a los dos sectores políticos que polarizan el proceso político nacional, la misma recae en mayor medida sobre factores vinculados a la candidatura oficial.

Nuestra democracia se merece una discusión política más positiva y pacífica, realizada en un estilo más constructivo, centrado en planteamientos y ofertas de cada candidato y no en el descrédito del contendor, ni en intentos, afortunadamente hasta ahora abortados, de impedir el libre flujo de las ideas y restringir la libertad de circulación de los actores políticos. Todos los ciudadanos en el ejercicio de los derechos políticos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, tienen la libertad de escuchar a quienes deseen escuchar, no a quién se les imponga, para poder, así, ir a votar por quien consideren la mejor opción para el futuro del país, vistas sus cualidades e ideas para gobernar.

En el marco de lo anteriormente señalado, el Observatorio Electoral Venezolano quiere destacar, que el presente proceso electoral pone en evidencia la necesidad de retomar la discusión acerca del financiamiento de los partidos políticos y las campañas electorales como un mecanismo que mitigue los desequilibrios que en esta materia se advierte entre los actores políticos. Así como el erario público no puede ser la caja chica del gobierno de turno, en ninguna de sus instancias, tampoco resulta conveniente supeditar a intereses económicos privados el sostenimiento de los gastos que implica cualquier actividad política, pues ello limita las posibilidades y alienta perversos condicionamientos que afectan el ejercicio de una democracia verdaderamente participativa y más transparente.

Este equilibrio que demanda el OEV en las fuentes de financiamiento para una futura ley de procesos electorales, puede y debe expresarse en forma tangible e inmediata en el uso gratuito y equilibrado de los espacios pertenecientes al Sistema Nacional de Medios Públicos, que en su condición de instancias públicas, deben recoger la diversidad de opciones que se presentan en la contienda. La monopolización de esos dispositivos comunicacionales con fines proselitistas constituye una inadmisible apropiación de lo público con fines privados.

Realizarán un trabajo voluntario de participación ciudadana.

Para el día de las elecciones presidenciales, el OEV ha diseñado un estudio que requiere de la labor coordinada y en equipo de un importante grupo de personas -diseminadas en todo el territorio nacional- quienes realizarán un significativo trabajo voluntario de participación ciudadana.

El 7 de octubre el Observatorio Electoral Venezolano supervisará el desarrollo del proceso de votación en general, lo cual incluye: la apertura de las mesas de votación; el funcionamiento de éstas; el desempeño del SAI (Sistema de Autenticación Integrado); el trabajo de los miembros de mesa; la presencia o no de testigos; el funcionamiento del Plan República; el acto de escrutinio, y la verificación ciudadana (auditoría).

Para alcanzar estos objetivos se diseñó una muestra aleatoria de mesas, utilizando técnicas de investigación por muestreo que permitan obtener resultados representativos de la población. Así mismo, se elaboraron cuatro formularios que nuestros observadores aplicarán en distintos momentos del día y que permitirán medir de una manera consistente cada una de las variables investigadas.

En el marco de estas actividades de preparación, el pasado viernes 14 de septiembre el OEV participó en un taller impartido por el Consejo Nacional Electoral (CNE) a los Observadores Nacionales acreditados, al cual asistieron algunos directores, coordinadores regionales, observadores y técnicos de la organización. Esta novedosa actividad fue muy positiva, pues allí los integrantes del equipo tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano, todo el avance tecnológico que ha desarrollado el CNE y el nivel de organización alcanzado por dicha institución.

Por su parte, de manera simultánea la organización realizó el sábado 15 y domingo 16 de septiembre varios talleres de capacitación de observadores en distintas regiones del país, donde fueron instruidos para llevar a cabo su labor para lo cual se les proporcionó todo el material y manuales requeridos para realizar a cabalidad el trabajo que les corresponde: observar, registrar y transmitir los datos recogidos en cada una de las mesas asignadas, con base a la muestra estadística seleccionada.

Específicamente en lo que se refiere a la transmisión de datos, OEV desarrolló un sistema de captura de datos vía mensajes de texto SMS, con el fin de alimentar las bases de datos que utilizarán los estadísticos del equipo técnico para el procesamiento y análisis de la información recogida.
En esta programación preparatoria se tiene contemplada la realización de tres (3) simulacros: jueves 20, lunes 24 y sábado 29 de septiembre lo que le permitirá al OEV poner a prueba tanto su organización como sus sistemas y además, hacer los ajustes necesarios para corregir los detalles esenciales para estar preparados cabalmente para el 7 de octubre.

Por último, es importante señalar que la labor descrita anteriormente, será efectuada dentro de la más absoluta imparcialidad política. El OEV es una asociación civil acreditada por el CNE como observador nacional para las elecciones presidenciales. Nuestra organización busca contribuir a generar en la ciudadanía, credibilidad en el sistema democrático, fortalecer la confianza en su institucionalidad electoral; así como contribuir a garantizar la libertad, transparencia, y eficacia del sufragio.

La auditoría del “software” de las máquinas de votación terminó el viernes 31 de agosto. Es un asunto bastante sofisticado que requiere para adelantarla satisfactoriamente de elevada capacidad profesional. El equipo de auditores estuvo conformado por profesionales representantes de distintos candidatos a las elecciones del 7 de octubre y personal técnico del CNE. El Observatorio Electoral Venezolano fue invitado por el CNE para observar todo el proceso y allí estuvimos.

Es importante resaltar que el clima de las relaciones interpersonales entre los distintos auditores y los técnicos del CNE fue siempre de cordialidad y respeto. Fueron revisados con mucho detalle y minuciosidad los programas y rutinas que controlan los distintos componentes que intervendrán en la jornada electoral venidera y no hubo aspecto que fuese solicitado auditar que no se revisase.

Sobre el Sistema de Autenticación Integral, que es el que permite completar la identificación del elector con la lectura de su huella digital, se revisó el funcionamiento de las distintas opciones posibles, de modo de garantizar que ningún elector con derecho a votar sea rechazado y que ningún elector pueda votar más de una vez. También se verificó que será imposible reconstruir la secuencia de los electores a partir de la información allí almacenada.

Sobre las máquinas de votación se verificó que la información de cada voto emitido efectivamente coincide con el comprobante impreso, que el voto almacenado se hace aleatoriamente de modo que sea imposible reconstruir el orden en que los electores emitieron su voto y que al almacenar ese voto no queda rastro alguno que permitan identificar al elector que lo emitió. Igualmente se revisaron las rutinas de totalización de votos en cada máquina y su debida impresión en el acta de escrutinio, comprobándose que su funcionamiento es confiable.

El sistema de transmisión de los resultados de cada máquina al centro nacional de totalización también fue objeto de una revisión detallada, comprobándose que dispone de suficientes mecanismo de seguridad y resguardo para garantizar que esos resultados lleguen sin alteraciones al centro de cómputo.

La conclusión más importante de la auditoría realizada es el secreto del voto está plenamente garantizado. NO HABRÁ MANERA QUE ALGUIEN DISTINTO AL ELECTOR SEPA POR QUIEN VOTÓ. Hay además suficientes garantías de que los totales de votos emitidos en cada mesa de votación sean trasmitidos debidamente para su inclusión segura en la totalización, GARANTIZÁNDOSE EL RESPETO DEL VOTO.

EL OBSERVATORIO ELECTORAL VENEZOLANO (OEV) valora muy positivamente la concurrida participación de electores en el simulacro de elección, realizado ayer domingo por el CNE, circunstancia que aprecia como un importante gesto colectivo a favor de la democracia y como una manifestación de confianza en el voto como mecanismo para escogencia de los gobernantes.

El simulacro organizado por el CNE tuvo por objetivo poner a prueba nuestro sistema electoral, tanto desde el punto de vista técnico y organizativo, como desde el punto de vista político, a fin de corregir las fallas que pudieran detectarse y celebrar los comicios presidenciales del 7 de octubre en las mejores condiciones posibles. El evento llevado a cabo el día de ayer sirvió, así mismo, para que un buen número de electores, entre ellos muchos que votarán por primera vez, se familiarizaran con los procedimientos asociados al acto de sufragar.

De acuerdo a informaciones recabadas por integrantes de la Red de Observado-res de OEV, tanto en Caracas como en 15 estados del país, el proceso de votación se cumplió de manera satisfactoria en lo que se refiere a sus aspectos técnicos y organizativos. En efecto, las máquinas de votación funcionaron en general bien, los tarjetones electorales fueron bien comprendidos y usados correctamente por la gran mayoría de los participantes y la organización resultó en general adecuada.

El simulacro, sin embargo mostró, algunas deficiencias desde el punto de vista de las condiciones políticas. Algunos actores políticos aprovecharon el evento para realizar actividades abiertas de campaña electoral con el llamado explícito a votar por sus candidatos. En las adyacencias de algunos centros electorales fueron colocados, a escasos metros de sus entradas, toldos con afiches y equipos de sonido, lo cual debe ser materia de atención por parte del Plan República.

Especial mención merece la cobertura hecha por medios de comunicación, tanto públicos como privados. Si bien es cierto que transmitieron informaciones institucionales de manera pertinente, lamentablemente varios de ellos se convirtieron adicionalmente en instrumentos de difusión desequilibrada de actividades de campaña realizadas por candidatos y sus respectivos partidarios. Debe destacarse en este sentido, la trasmisión abiertamente sesgada de VTV, un canal que, como reza su slogan, debe ser el de todos los venezolanos.

En este último sentido, en el simulacro no se respetaron cabalmente las condiciones generales pautadas para las elecciones, circunstancia que genera cierta preocupación con vistas al día de las elecciones del 7 de octubre. Es obligación del CNE garantizar igualdad para los participantes y la trasparencia en el proceso electoral y en el simulacro del domingo no se cumplió plenamente con esa obligación.

Por ello, el OEV le hace un llamado al CNE, especialmente a sus rectores, para que el 7 de octubre le garanticen a la sociedad venezolana una jornada electoral con condiciones de igualdad para todos y apego a la legislación vigente, en donde no se repitan las irregularidades observadas durante el pasado domingo.