El ordinal primero del artículo 204 del Reglamento General de la Ley Orgánica de Procesos Electorales dice: No se permitirá la propaganda electoral que: (…)  Se produzca fuera del lapso de la campaña electoral establecido por el Consejo Nacional Electoral. Contraviniendo esa disposición los venezolanos hemos venido presenciando como distintos candidatos y sus comandos de campaña abiertamente hacen actos públicos llamando a votar por ellos en las elecciones del 14 de abril, haciéndolo además, en un tono negativo sobre el que el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) considera su obligación alertar.

En efecto, las palabras que los venezolanos hemos escuchado de boca de los dos principales candidatos no son, ciertamente, las que cabría esperar de parte de quienes aspiran a ocupar la Presidencia de la República. Según lo que todos hemos podido ver y escuchar, en el lenguaje usado sobran los adjetivos y falta sustancia política. Pocas ideas se escuchan acerca de cómo se va a asumir la difícil tarea de gobernar al país en los próximos años. Se oyen, en cambio, descalificaciones e insultos de variado tipo que además enrarecen el clima político nacional, un clima ya de por sí difícil desde hace tiempo, propio de una sociedad polarizada en extremo. Se observa, así pues, un discurso agresivo que obviamente no ayuda a que las lógicas diferencias políticas, normales  en cualquier debate electoral, se procesen mediante argumentos, de manera pacífica, propio de sistemas democráticos.

En el contexto anterior no deben sorprender demasiado la pésima noticia sobre los actos de violencia, ocurridos en estos días, como consecuencia de los cuales tenemos el lamentable saldo de varios jóvenes heridos cuando marchaban con el propósito de denunciar las condiciones electorales – con razones validas o no, pero ejerciendo el derecho incuestionable a manifestar su opinión – siendo agredidos por quienes tomaron para sí la función de “defender” al CNE.  Sobra hablar, visto lo sucedido, acerca de la importancia de que las autoridades tomen las medidas legales correspondientes y establezcan las sanciones sobre quienes resulten responsables de los actos antes mencionados.

Visto lo anterior, el OEV considera absolutamente imprescindible que el Poder Electoral deje sentir con fuerza su presencia  en la vigilancia del proceso electoral a fin de que el país pueda transitar de buena manera el camino hasta el día 14 de abril, día en el que los ciudadanos deberán poder votar tranquilos, bien informados y  libremente, sin rendir cuentas a nadie respecto a su decisión.

Si bien el país aún no se encuentra en la campaña electoral con vistas a las elecciones presidenciales del 14 de abril -cuyo inicio ha sido fijado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para el 2 de abril- es un hecho notorio que desde hace varias semanas, tiene lugar una actividad abierta de proselitismo electoral. Estamos ante lo que se ha dado en llamar la “pre-campaña”, concepto que no existe en la vigente Ley Orgánica de Procesos Electorales ni en sus reglamentos.

En el marco de la misma, el OEV cree necesario pronunciarse a propósito  de las declaraciones del Ministro de la Defensa Diego Molero Bellavia, mediante las cuales en diversas ocasiones – y contraviniendo, entre otros, el artículo 330 de la Constitución Nacional – ha llamado a votar por el candidato oficial, circunstancia que en sí mismo es repudiable en una persona de su investidura (ministro en funciones y militar activo),que se agrava por haber tenido lugar en medio del duelo nacional motivado por el fallecimiento del Presidente Hugo Chávez.

Así mismo queremos llamar la atención, sobre los mítines llevados a cabo por el candidato Henrique Capriles y la connotación electoral que en muchas ocasiones el candidato Nicolás Maduro, le ha dado a actos realizados a propósito de los funerales del Presidente Chávez. Igualmente queremos advertir, sobre el lenguaje político empleado durante estos días, lenguaje que ciertamente no favorece el entendimiento político de los venezolanos.

Por otra parte, el OEV quiere traer a colación el hecho de que, por tercera vez en los últimos procesos comiciales, uno de los candidatos ostenta el cargo de Presidente de la República, situación que se encuentra muy precariamente regulada en nuestras normas. En este sentido es necesario solicitar al CNE que ejerza una vigilancia estricta a fin de que tal circunstancia no derive en ventajismos y asimetrías en la competencia electoral (en particular originadas por el uso recursos públicos), impropias de un proceso eleccionario democrático.

Finalmente, el OEV no quiere dejar pasar por alto el cambio del sitio de votación con el que fue beneficiado el candidato oficial, alegando “razones de seguridad”. Al hacerlo, el CNE establece nuevamente  privilegios que no deberían tener cabida, visto que atentan contra la igualdad de los electores.

El OEV hace un llamado a los distintos actores de la próxima campaña electoral para que pongan de su parte a fin de que estos comicios, que  toca realizar en condiciones muy difíciles marcadas en buena medida por la premura, tengan lugar en medio del mayor respeto al elector venezolano y con la mayor paridad en las condiciones en las que participan los distintos candidatos.

Hace unos días, el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) fue acreditado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), para participar como observador nacional en las venideras elecciones presidenciales. Como en oportunidades anteriores, el OEV hará un seguimiento a diversas actividades asociadas a los comicios que se llevarán a cabo debido al reciente fallecimiento del reelecto Presidente Hugo Chávez Frías. El país está frente a un evento particular que, sobre todo por la premura con la que debe llevarse a efecto, se encuentra rodeado de condiciones que dificultan, sin duda, la labor de las diversas instituciones que intervienen para hacer posible las votaciones del 14 de abril.

En el marco de tales dificultades, el OEV ha decidido intervenir con el propósito de contribuir a que estos comicios tengan lugar dentro de un escenario de libertad y transparencia, en concordancia con lo establecido en las normas legales vigentes, favoreciendo la equidad en la participación para todos los actores políticos que actúan en la competencia comicial y propiciando, así mismo, la mayor concurrencia de venezolanos a sus centros de votación.

De acuerdo a lo señalado, el OEV llevará a cabo la observación del proceso electoral venidero mediante un trabajo realizado en dos planos. Por un lado, realizará una observación del proceso electoral, incluyendo la evaluación del desempeño del CNE y de las condiciones establecidas para el desenvolvimiento de todo el proceso electoral, la evaluación del accionar de los actores políticos, así como de los medios de comunicación. También hará el OEV una evaluación de los resultados emitidos por el CNE el día 14 de abril.