Segunda quincena, abril de 2020

Institutos europeos lo analizan claro: las decisiones sobre cuándo y cómo celebrar elecciones deben sopesar con cuidado la importancia de la salud pública y la forma de gobierno. Abril termina con comicios en por lo menos cinco puntos del globo: Ginebra, Wisconsin, Kiribati, Corea del Sur y Malí ¿Cómo resultó cada uno?

Trabajadores de la campaña para el conservador United Future Party sostienen carteles en un mercado en Seúl, Corea del Sur, el 7 de abril | CNN

“La pandemia no debe pasarle por encima a la democracia”. Es esta la idea de cierre del más reciente comunicado del Observatorio Electoral Venezolano, emitido el 24 de abril bajo el título ‘Cronogramas electorales en cuarentena’. Funcionó en el texto para refrendar el pensamiento de la organización sobre la coyuntura nacional, pero también calza como premisa para mirar lo que está ocurriendo en el panorama global en el contexto de la emergencia sanitaria mundial por la COVID-19.
 

La coyuntura nacional

El pasado 18 de abril Nicolás Maduro ofreció una entrevista al medio internacional La Pizarra, moderada por el español Alfredo Serrano, quien fuera su asesor económico a principios de su Gobierno. Conversaron sobre varios temas de actualidad, pero entre los medios venezolanos e internacionales fue más destacado lo que el jefe del Estado dijo sobre la materia electoral.

2020 debe ser, por disposición constitucional, año electoral en Venezuela. En la conversación, Serrano citó alguna de las muchas prórrogas electorales que acontecen en el mundo por la pandemia. Todavía es muy prematuro pero, ¿cree que habrá elecciones para la Asamblea Nacional en diciembre?, le pregunta.

“La elección de la Asamblea Nacional es obligatoria, de acuerdo a la Constitución. Toca en el año 2020, este año, porque el 5 de enero de 2021 tiene que posesionarse por mandato constitucional la nueva Asamblea Nacional”, comienza la respuesta de Maduro.

“A esta altura, de verdad, yo no sé si habrá elecciones este año porque tenemos esta prioridad [la pandemia], y hoy sería una irresponsabilidad de mi parte decir que tiene que haber elecciones a ‘trocha y mocha’. Sería una irresponsabilidad. Está el Tribunal Supremo de Justicia, la Sala Constitucional, en el caso que se tuviera que deliberar con la Constitución en la mano y tomar decisiones, pero a esta altura, abril 2020, tenemos la pandemia más pavorosa que ha vivido la humanidad en los últimos 100 años”.

Es la prioridad. Del 1 de marzo hasta el 26 de abril, al menos 51 países y territorios en todo el mundo han decidido posponer las elecciones nacionales y subnacionales debido a la COVID-19, documenta el IDEA.

En su más reciente comunicado el OEV opinó que, aunque no es todavía una decisión definitiva, sino más bien un anuncio preliminar, el lenguaje usado en la declaración asoma ya un mal camino. “Constitucional y legalmente no le corresponde al presidente decidir la fecha de ninguna elección”, advierte la organización. Son funciones de la exclusiva competencia del Poder Electoral.

Debería ser el nuevo Poder Electoral, renovado por la Asamblea Nacional al finalizar el procedimiento iniciado a fines de 2019, el poder público que, guiado por vocaciones democráticas, construya un consenso entre los principales actores políticos, un acuerdo nacional en esta materia, acordando qué elección o elecciones deberían realizarse en qué fecha, pasada la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, opinó el OEV.

Lea aquí el comunicado completo “Cronogramas electorales en cuarentena”

El panorama global

Finaliza abril, dejando por lo menos cinco ejemplos de elecciones que tuvieron lugar a pesar de las preocupaciones derivadas de la pandemia y la necesidad de seguir manteniendo la cuarentena, como recién ha instruido la Organización Mundial de la Salud.

Las municipales de segunda vuelta en Ginebra, Suiza, se celebraron el pasado 4 de abril únicamente por votación postal, es decir, voto a distancia no presencial.

En un escándalo político se convirtieron las elecciones primarias demócratas en Wisconsin, Estados Unidos, el pasado 7 de abril, porque expusieron a riesgos a toda su población. En una decisión jurídica signada por un partidismo favorable a Trump, la Corte de ese estado revocó la suspensión de elecciones que había decretado el gobernador. El OEV ha opinado sobre este caso que no parece haber existido allí esfuerzos por construir acuerdos inclusivos. La fuerza institucional de una mayoría en la Corte se impuso.

Lee Nak-yon, ex primer ministro de Corea del Sur y candidato del gubernamental Partido Democrático, celebra con su esposa la victoria en en las legislativas | EFE

Corea del Sur nunca ha pospuesto una elección antes, y el coronavirus no detuvo la escogencia de sus 300 parlamentarios el pasado 15 de abril. Más de 11 millones de personas, o el 26% de electores registrados, emitieron su voto por adelantado para evitar multitudes. Los votantes tuvieron tomas de temperatura en la puerta de los centros. Las mesas de votación se desinfectaron regularmente y cualquier persona con temperatura de más de 37.5 grados votó en una cabina especial, informó CNN.

El oficialista y liberal Partido Democrático obtuvo mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. La participación, de 66,2 %, fue la mayor registrada desde 1992 en unas legislativas, en un contexto de 30 nuevas infecciones diarias y de más de 10.000 contagiados.

El país asiático aplanó su curva de contagios en solo tres semanas. Las legislativas, de acuerdo con EFE, se interpretaron principalmente como un “referéndum” sobre la gestión que el gobierno del presidente Moon Jae-in ha hecho de la crisis del coronavirus.

Una suerte muy distinta a la de Malí, que el 19 de abril concurrió a segunda vuelta de elecciones parlamentarias. El secuestro del principal líder opositor, la actividad del yihadismo y el avance gradual del coronavirus (EFE informó de varios diputados contagiados, pero sin identificar sus nombres) hicieron multiplicar las voces que pedían una suspensión de la cita electoral, pero el presidente Ibrahim Boubacar Keita se negó.

Su partido, el oficialista Reagrupación Por Mali (RPM), se impuso en las elecciones, que por otro lado registraron una baja tasa de participación de solo el 25,33 %, según la Comisión Electoral.

En Kiribati, por el contrario, todo es distinto. El archipiélago de poco más de 100 mil habitantes localizado en el Pacífico Sur concurrió a parlamentarias con advertencias de precaución, pero sin problemas: en todo el país no se ha registrado ningún caso de coronavirus.

En Kiribati, en pleno océano Pacífico, votantes se registran antes de dirigirse a las cabinas a su derecha en un centro de votación | L.UAN

Los desafíos

En países con un riesgo medio o alto durante la pandemia, la supervivencia democrática depende también de una sociedad civil vigilante que pueda influir y monitorear a los gobiernos.

Lo dice el Instituto V-Dem, un proyecto para la conceptualización y medición de la democracia con sede en la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, en su reciente informe ‘Deslizamiento pandémico: ¿Covid-19 pone en riesgo la democracia?’.

Ahora que nuestras formas probadas de organizar la democracia están en suspenso, recomiendan desarrollar nuevos mecanismos de contraloría social que respondan a los requerimientos de la pandemia.

Para facilitar los procesos democráticos, el Instituto V-Dem considera vital que los parlamentos y los tribunales continúen su trabajo representando los intereses de los ciudadanos. En tiempos donde las reuniones grandes son riesgosas, las soluciones alternativas creativas son posibles. Ellos han documentado 29 legislaturas que han introducido procedimientos remotos y otras 18 que ahora se reúnen en una composición más pequeña.

Donde el distanciamiento físico durante campañas y votaciones no es práctico o las preocupaciones públicas generarán una baja participación de votantes, podría tener sentido posponer las elecciones como ha sucedido en los casos del parlamento de Etiopía y Sri Lanka y 15 primarias estatales en los Estados Unidos. Al mismo tiempo, dicen, las restricciones innecesarias durante las campañas y votaciones socavan la democracia.

El instituto, por lo tanto, no considera que postergar elecciones durante la pandemia represente un riesgo en sí mismo. Las decisiones acerca de cuándo y cómo celebrar elecciones deben sopesar cuidadosamente la importancia de la salud pública y la democracia, así como la incorporación de soluciones innovadoras como el voto remoto y las campañas. Estas deben garantizar un terreno de juego equitativo para los candidatos de oposición: de lo contrario, las elecciones en tiempos de COVID-19 pueden incrementar el riesgo durante la pandemia.

Con tono similar, el asesor de la presidencia del Instituto Nacional Electoral de México, César Hernández González, expresó en Animal Político que “posponer las elecciones no significa la cancelación absoluta o permanente del instrumento democrático. En otras palabras, el diferimiento de los comicios solo es una medida extrema y temporal para proteger la vida, la salud y la integridad de las personas”.

La postergación de elecciones, prosigue el mexicano, admite de manera rotunda que en futuro próximo y certero los ciudadanos tendrán que votar para conformar nuevos gobiernos bien sea nacionales, locales o municipales, según corresponda. “En consecuencia, las autoridades electorales tendrán que hallar las respuestas al reto que implica organizar elecciones en tiempos pandémicos”.

O, como ha dicho ya, por su lado, el OEV: “La pandemia no debe pasarle por encima a la democracia”.


Polonia concurre a elecciones entre dudas sobre su legalidad y la protección de los datos

“No hay razones para organizar las elecciones el 10 de mayo”. “No se puede empujar a los polacos con la rodilla y el codo en la votación organizada por la Oficina de Correos”. “Presidente de la Comisión Electoral Nacional: No se celebrarán elecciones libres”. “Los profesores de Derecho apelan: las elecciones no pueden ser inconstitucionales”.

Traducir estos titulares de uno de los principales periódicos de Polonia es ratificar su tormenta electoral.

Todavía en el calendario sigue prevista la primera ronda de las elecciones presidenciales del 10 de mayo próximo. Un empeño del presidente Andrzej Duda, aspirante a la reelección por el gobernante partido derechista Ley y Justicia, que encabeza las encuestas.

Una legislación aprobada estrechamente por ese partido el 7 de abril contempla que estas presidenciales se celebrarán únicamente mediante votación postal, y el país no abrirá ningún centro de votación físico.

Todas las boletas se entregarán por el Correo y los votantes las depositarán en buzones especiales en sus áreas locales, para ser enviadas a conteo. Si es necesario, habría segunda ronda el 24 de mayo.

Pero un trabajo de politico.com refiere la preocupación de autoridades locales polacas en municipios como Opole, Gdansk y Białystok por “posibles violaciones de la privacidad”. Esto, después de que el Gobierno buscó obtener datos confidenciales.

Varios alcaldes se han negado a transferir información sobre sus electores, incluidos sus nombres, direcciones y números de registro nacional, al Correo de Polonia, que se encarga de organizar esta votación. Citan preocupaciones de privacidad de datos.

En los 30 años transcurridos desde que Polonia se convirtió en una democracia, las elecciones han sido organizadas por la Comisión Nacional Electoral, un organismo independiente que se encarga de imprimir y distribuir las papeletas, entre otras tareas.

Si bien el proyecto de ley que cambia el código electoral e introduce el voto postal nacional fue aceptado por la cámara baja del Parlamento, donde el Gobierno es mayoría, se ha quedado atascado en la cámara superior, donde la oposición es mayoría por un escaño. La ley podría demorarse en la cámara alta hasta el 6 de mayo, cuatro días antes de la votación.

El Gobierno ha hecho oídos sordos a las quejas de la oposición de que la ley contravenía la Constitución, que prohíbe cambiar el régimen electoral en los seis meses anteriores a unos comicios, o de que una votación por correo, controlada por el Gobierno y no por una comisión electoral independiente, viola las normas democráticas, reseña La Vanguardia.

Los opositores también plantean preocupaciones sobre el peligro de que los datos de los ciudadanos se filtren si se envían en formatos desprotegidos, como los pidieron.

Polonia ha registrado récords de hasta 545 nuevos contagios en 24 horas, los casos positivos rondan los 10.000 y las muertes superaron la barrera de los 300. El propio ministro de Sanidad ha advertido que se está aún lejos de alcanzar el pico de la epidemia.

El parlamento polaco aprobó la polémica legislación | DPA

Maryland toma distancia del error en Wisconsin

El estado de Maryland, en los Estados Unidos, habilitó el 28 de abril apenas tres centros de votación para una elección a un escaño legislativo, tras haber permitido la votación por correo debido a los temores por la pandemia, informaron agencias. El escaño sometido a elección corresponde a la vacante dejada en octubre por el fallecimiento de un legislador en ejercicio.

La junta electoral del estado envió unas 484.000 papeletas de votación luego de que el gobernador permitió el sufragio por correo para decidir al sucesor del representante fallecido.

Un panorama distinto a las primarias demócratas de Wisconsin, donde los votantes tuvieron que estar expuestos en fila durante horas.

En Estados Unidos está vivo el debate sobre cómo balancear los riesgos a la salud pública con el proceso democrático de votar.

La mayoría de los estados se preparan para permitir la votación a distancia. Kansas, Wyoming y Alaska eliminaron las votaciones en persona y enviaron papeletas a los electores. Georgia y Nebraska optaron por enviar a los registrados aplicaciones para votar a distancia, pero no las papeletas.

La gran incógnita todavía es cómo se harán las elecciones presidenciales y legislativas previstas para noviembre, en las que Trump busca la reelección.


Recomendación al cierre

#QuédateEnCasa | El OEV sigue invitando a los venezolanos a quedarse en casa en el marco de la cuarentena social que rige para frenar la propagación de la pandemia. En esta oportunidad, también invitamos a revisar una infografía de la Organización Panamericana de la Salud con 10 formas de ayudar a las personas mayores y/o con enfermedades subyacentes que viven solas durante la COVID-19.

Son estas: 1) Controle su salud en busca de síntomas. 2) Si los visita, mantenga una distancia. 3) Haga por ellos las compras. 4) Asegúrese de que tengan un stock de al menos un mes de sus medicamentos. 5) Ayúdelos a conectarse con médicos, vecinos, amigos y familiares. 6) Recuérdeles que se laven las manos con frecuencia. 7) Haga un plan en caso de que caigan enfermos. 8) Aliéntelos a mantener un estilo de vida saludable. 9) Sea amable y muestre empatía. 10) Si está en un hogar para adultos mayores, evite las visitas. Las podrá leer más detalladas al descargar la infografía desde aquí.

Nicolás Maduro, en una entrevista reciente, dejó entrever que este año podría no haber elecciones en Venezuela: “A estas alturas yo no sé si habrá elecciones este año porque tenemos esta prioridad [la pandemia], y hoy sería una irresponsabilidad de mi parte decir que tiene que haber elecciones a ‘trocha y mocha’. Está el Tribunal Supremo de Justicia, la Sala Constitucional, en el caso que se tuviera que deliberar con la Constitución en la mano y tomar decisiones”, dijo en un programa de radio a Alfredo Serrano Mancilla, el que fuera su asesor económico a principios de su Gobierno (La Pizarra, 18 de abril de 2020).

No es Venezuela el único país del mundo donde está en discusión un cronograma electoral. Como bien señalamos en nuestro más reciente boletín (Boletín OEV N° 39), en alrededor de 50 países está siendo suspendido o postergado el cronograma electoral que tenían ya acordado. Los tipos de elección involucrados son variados (nacionales, parlamentarias, regionales, municipales, referendos) pero, en todo caso, lo relevante es resaltar que, dada la crisis sanitaria generada por el nuevo coronavirus, discutir la alteración de fechas de una eventual próxima elección no es una situación exclusiva de Venezuela. No somos el ombligo del mundo y, en este ambiente de grandes incertidumbres, Venezuela está acompañada por la totalidad del planeta.

Igualmente cabe resaltar que esos debates y resoluciones sobre los cronogramas han sido abordados de maneras distintas en diversos países. En Uruguay, por ejemplo, la decisión final resultó luego de haberse logrado un consenso entre los partidos políticos con representación en el parlamento, el ejecutivo y la autoridad electoral. Un comportamiento que, desde una mirada democrática, parece ejemplar. También está el ejemplo de las primarias en un estado de los Estados Unidos donde hubo una decisión inicial del gobernador, suspendiéndolas por razones de seguridad sanitaria, y una posterior decisión de la corte estadal, ordenando su realización, con una votación de 4 jueces a favor y 2 en contra. En todo caso, fue una votación polarizada, siendo favorables a Trump los cuatro jueces que se expresaron por revocar la suspensión decretada por el gobernador. No parece haber existido allí esfuerzos por construir acuerdos inclusivos. La fuerza institucional de una mayoría se impuso.

El caso nuestro es un caso extremo. Aunque no es todavía una decisión definitiva, sino más bien un anuncio preliminar, el lenguaje usado en la declaración asoma ya un mal camino. Constitucional y legalmente no le corresponde al presidente decidir la fecha de ninguna elección y menos aún alterar un cronograma ya decidido. Se estaría, una vez más, usurpando funciones que son de la exclusiva competencia del Poder Electoral. En la entrevista citada, Maduro señala que cualquier debate y posterior resolución sobre el tema será hecha en el TSJ.

Debería ser el Poder Electoral, renovado por la Asamblea Nacional al finalizar el procedimiento iniciado a fines de 2019, quien, guiado por vocaciones democráticas, construya un consenso entre los principales actores políticos, un acuerdo nacional en esta materia, acordando qué elección o elecciones deberían realizarse en qué fecha, pasada la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19. La pandemia no debe pasarle por encima a la democracia.

Observatorio Electoral Venezolano
Caracas, 24 de abril 2020

Primera quincena, abril de 2020

Otra consecuencia del nuevo coronavirus continúa siendo el retraso de cronogramas electorales nacionales, parlamentarios y locales, así como de consultas. Lo de Wisconsin fue en contravía: sus primarias se convocaron, se desconvocaron y finalmente volvieron a estar en el calendario

Propaganda electoral en Ginebra, en medio de la cuarentena, con elecciones locales mediante correo postal | Foto: Keystone / Salvatore di Nolfi

Votar, para después. Sigue creciendo la lista mundial de países que habían planificado procesos electorales para los próximos meses y que han debido suspenderlos o posponerlos, debido a la declaratoria de pandemia y a la emergencia sanitaria que atraviesa la humanidad.

Con base en información de la ONG norteamericana Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES, por sus siglas en inglés), la red civil ucraniana OPORA, que hace seguimiento al tema electoral, cuenta más de 20 elecciones aplazadas debido a la pandemia de la COVID-19.

En el Boletín OEV 38 ya citamos los primeros casos de Francia, España, Siria, Irán, Rusia, Chile, Sri Lanka, Bolivia, Reino Unido, Uruguay y Estados Unidos.

El mapa de OPORA también incorpora a: Austria (elecciones municipales), Macedonia del Norte (parlamentarias), Serbia (parlamentarias), República Checa (senado), Armenia (referéndum), Kirguistán (municipales), Perú (municipales), Paraguay (municipales), Argentina (municipales), Nigeria (senado), Maldivas (municipales), Brasil (municipales), Túnez (municipales), Italia (referéndum) y la vecina Colombia (municipales).

La lista, sin embargo, parece todavía más larga. Entre el 1 de marzo y el 13 de abril, por lo menos 49 países y territorios del mundo decidieron posponer las elecciones nacionales y subnacionales debido a la COVID-19.

Así lo documenta el Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA), en un informe titulado ‘Panorama global del impacto del COVID-19 en las elecciones’.

En República Dominicana, finalmente el 13 de abril se conoció que la Junta Electoral decidió posponer hasta el 5 de julio las elecciones para presidente, vicepresidente, senadores y diputados. Antes hubo un plazo de consulta, con acuerdo entre los partidos políticos para postergar la cita.

El IDEA también sopesa que al menos 17 países y territorios han decidido celebrar elecciones nacionales o subnacionales según lo planeado originalmente. Prácticamente todas fueron en marzo, a pesar de las preocupaciones relacionadas con el nuevo coronavirus.

Aunque se dieron con medidas especiales de salud y seguridad, casos como los de Francia, Irán y Malí demostraron que la participación cayó entre siete y veinte puntos porcentuales en comparación con la elección anterior.

Esta primera quincena de abril, más exactamente el sábado 4, se dieron las elecciones municipales de segunda vuelta en Ginebra, en Suiza. ¿Cómo las hicieron? en medio de una cuarentena, emplearon la forma de votación postal. Participó el 27 % del registro electoral y ganó la izquierda.


Wisconsin: una cuarentena rota dentro de una lucha por el poder

Electores con mascarillas hacen cola para votar en las elecciones primarias en Milwaukee, capital del estado | FOTO EFE

Una lucha partidista por el poder provocó que el estado de Wisconsin, en Estados Unidos, tuviera el Martes Santo sus elecciones primarias y más de 400 comicios locales, poniendo en riesgo a una población cercana a los seis millones de personas que llevaba más de dos semanas en cuarentena, como advirtieron medios.

El gobernador del estado, Tony Evers, había ordenado posponer los comicios hasta el  9 de junio, y llevar el sufragio por correo hasta el 13 de abril. Pero la Corte Suprema lo desautorizó: los 4 jueces conservadores votaron para anular la orden del gobernador, en tanto los 2 jueces progresistas se expresaron a favor de mantenerla.

Un juez de la Corte Suprema de Wisconsin -amigo del presidente Trump- se juega su reelección. El propio Trump pidió a los ciudadanos que salieran a la calle a votar por el juez Daniel Kelly, quien “protege el derecho a la segunda enmienda”, aquella que permite portar armas.

Por la pandemia del coronavirus, desde el 17 de marzo, casi durante un mes, no se hacía ninguna elección primaria en Estados Unidos; de hecho, hasta 15 estados postergaron sus citas.

Luego de arriesgar su salud, los ciudadanos de Wisconsin debieron, además, esperar por los resultados: finalmente conocieron a los ganadores el lunes 13, por una orden judicial dictada para que pudieran contar todo el voto por correo antes de emitir un vencedor. Alrededor de 1,3 millones de personas pidieron realizar su voto por correo, pero hasta el día de la elección primaria casi la mitad no lo había devuelto.

Las primarias demócratas del Martes Santo en Wisconsin enfrentaban al exvicepresidente, Joseph Biden, y al senador de Vermont, Bernie Sanders. El Miércoles Santo, después de que la gente rompió la cuarentena, Sanders anunció su retiro de la carrera presidencial. El lunes 13 se conoció la victoria de Biden.

¿Por qué el apuro en Wisconsin? Fue clave en las elecciones de 2016, cuando Trump ganó este estado por 23.000 votos, lo que hizo sumar a los republicanos dos más dos y certificar que Wisconsin había sido la tierra que había dado la presidencia al magnate, como interpreta El País.

Ciudadanos hicieron largas filas guardando el distanciamiento social y portando mascarillas. En Milwaukee, la capital del estado, abrieron solo 5 de 180 colegios por la falta de trabajadores electorales, indicó Telesur. Más de un centenar de municipios se vieron imposibilitados de abrir sus centros de votación por falta de personal electoral, ya que algunos estaban enfermos y otros tenían miedo al contagio, según AFP.

Ocurrió en Estados Unidos, el epicentro mundial actual de la COVID-19. En Wisconsin, con algo menos de 6 millones de habitantes, van más de 2.500 casos confirmados y más de 70 muertos.


Poderes plenos al premier de Hungría: ¿la primera autocracia del coronavirus?

Una década en el poder lleva el untraderechista Viktor Orbán | Foto EFE

La prensa internacional lo catalogó como “El ‘corona-golpe’ de Estado de Viktor Orbán”. Consejeros europeos dijeron que se trata de “la primera autocracia del coronavirus”. Lo que pasa en Hungría, merece análisis.

El 30 de marzo el Parlamento húngaro aprobó una ley que prolonga el estado de alarma de manera indefinida para luchar contra el coronavirus. El primer ministro de ultraderecha Viktor Orbán la ha sacado adelante con su mayoría de dos tercios, lo cual permitirá al Ejecutivo utilizar poderes extraordinarios y gobernar por decreto sin establecer un límite temporal y sin ningún control, tampoco parlamentario, reseña El País.

“No se podrán hacer elecciones, y cualquier ciudadano que sea sorprendido diseminando lo que el gobierno considere ‘falsedades’ o ‘verdades distorsionadas’ que obstaculicen los esfuerzos por proteger al público de la pandemia se enfrentaría hasta a cinco años de prisión”, reseñó La Vanguardia.

El Gobierno de Orbán justificó sus planes con la necesidad de tomar decisiones rápidas para poder frenar la pandemia de la COVID-19, sin saber por ahora cuánto tiempo será necesario para ello.

La oposición, que cuenta con menos de un tercio de los diputados, reaccionó diciendo que apoya las medidas extraordinarias contra el virus, pero no el poder ilimitado de Orbán, refirió EFE. Habían pedido un límite de 90 días para el ejercicio de esos poderes especiales, que podía ser renovado, pero el mandatario se negó.

Un estado de emergencia indefinido e incontrolado no puede garantizar que se cumplirán los principios básicos de la democracia, han reaccionado en Europa. “Orbán ha ido desfigurando la democracia húngara en los diez años que lleva en el poder”, opina la prensa. Observadores han interpretado esta “Ley Habilitante” como una “sentencia de muerte” para la democracia húngara, bajo el “pretexto” de la COVID-19.


Conflicto polaco: el presidente quiere reelección, con voto postal

Los ciudadanos polacos probablemente sean convocados a votar en elecciones presidenciales solo por correo el próximo 10 de mayo, tras la presión ejercida por los diputados del partido que gobierna, el nacionalista-conservador Ley y Justicia (PiS).

Los parlamentarios del PiS forzaron a última hora del lunes santo una votación en el Parlamento que todavía tiene que ser refrendada en el Senado en una iniciativa polémica que los partidos de la oposición ven peligrosa por el riesgo de propagación del coronavirus mediante ese sistema de voto, así lo informa un despacho de EFE.

La iniciativa de mantener la fecha de los comicios a pesar de la pandemia choca con los deseos de la mayoría de los polacos que, según una encuesta publicada por diarios, rechazan en 72 % la celebración de las elecciones.

El actual presidente polaco, Andrzej Duda, político en la órbita de Ley y Justicia, lidera los sondeos con más del 50 % de intención de voto, por delante de los principales candidatos de la oposición: la liberal Malgorzata Kidawa y el progresista Robert Biedron.

Duda insiste en el voto postal para no suspender las elecciones. El Jueves Santo pasado apostó otra vez por mantener la cita con las urnas solamente a través del voto por correo, para minimizar el riesgo de contagio de la COVID-19. Duda ha puesto de ejemplo al estado alemán de Baviera, donde los comicios se celebraron en marzo con alta participación.

El Senado, de mayoría opositora a Duda, y por el que todavía tiene que pasar la reforma que permitiría celebrar los comicios solo por correo, puede vetar y retrasar los proyectos de ley promovidos por el Parlamento, aunque en caso de veto por parte del Senado es el presidente del país quien tiene la última palabra para ratificar las leyes, ilustra EFE.

El viceprimer ministro, Jaroslaw Gowinm, partidario del retraso de los comicios, tuvo que dimitir.

Más de 30 millones de polacos tienen derecho a voto. Los casos del nuevo coronavirus superan los 5.200. Analistas y políticos han opinado que el gobierno polaco socava la democracia para mantenerse en el poder.


Cumple un mes de inactividad el Comité de Postulaciones

El comunicado del CPE del mes pasado.

El Comité de Postulaciones Electorales cumple ya un mes de inactividades, a razón de la pandemia y la cuarentena. Se trata de la instancia que deberá convocar, recibir, evaluar, seleccionar y presentar ante la plenaria de la Asamblea Nacional la lista de candidatos a rectores del nuevo Consejo Nacional Electoral.

El pasado lunes 16 de marzo, día uno de la cuarentena social y colectiva en los primeros estados del país, incluido el Distrito Capital, el presidente de esa instancia, diputado Ángel Medina (Primero Justicia), notificó que debido a la declaratoria de pandemia de la COVID-19, decidieron suspender las actividades de este comité hasta tanto se logren las condiciones de seguridad necesarias para retomar este camino que les permita renovar el CNE.


#EntreComillas

“La ausencia de garantías para la celebración de elecciones libres y democráticas” son uno de seis elementos que “evidencian una clara alteración del orden constitucional” en Venezuela.

Esta es una de las consideraciones más importantes que, sobre el tema electoral, hace la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el capítulo IV.B, dedicado a Venezuela, de su Informe Anual 2019, divulgado en días recientes.

Los otros cinco elementos, según el organismo, están relacionados con la prolongación indefinida e irrestricta del estado de excepción, la suspensión de los poderes de la Asamblea Nacional democráticamente electa, la falta de independencia judicial, la extralimitación de funciones de la Asamblea Nacional Constituyente “y, en general, la falta de subordinación de las instituciones del Estado a la autoridad civil”, se lee en el documento.

A ello se suma, completa la CIDH, una “crisis humanitaria generalizada que ha repercutido en el goce de los derechos económicos, sociales y culturales, y que ha conducido a la migración forzada de millones de venezolanos”.

Sobre las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018, que dieron una cuestionada victoria a Nicolás Maduro, la CIDH recuerda que, en su momento, calificó que “el proceso electoral no contó con las mínimas condiciones para la realización de elecciones libres y justas en el país”, y alertó sobre la profundización del debilitamiento institucional en Venezuela.

La CIDH también repasa que encontró muy desafortunado que la ANC haya ordenado la no validación de los partidos políticos que no participaron en las “elecciones inmediatamente anteriores”, lo que afecta el pluralismo democrático que debe regir estos procesos.

Acceda aquí al capítulo Venezuela del Informe Anual 2019 de la CIDH


#ElDatoOEV

128

Esa fue la posición que ocupó Venezuela en el Índice de Estado de Derecho 2020, un reporte anual basado en encuestas a más de 130.000 hogares y 4.000 especialistas alrededor del mundo, con la firma del World Justice Project (Proyecto de Justicia Mundial, o WJP, por sus siglas en inglés).

El Índice de Estado de Derecho del WJP mide el desempeño de 128 países y jurisdicciones con respecto al Estado de Derecho, utilizando ocho factores: Límites al Poder Gubernamental, Ausencia de Corrupción, Gobierno Abierto, Derechos Fundamentales, Orden y Seguridad, Cumplimiento Regulatorio, Justicia Civil, y Justicia Penal.

Los tres primeros lugares son Dinamarca, Noruega y Finlandia; los últimos tres son República Democrática del Congo, Camboya y Venezuela, -los mismos que en la edición de 2019 del Índice-. Venezuela es, pues, la última de todo el Índice. Además, en los últimos cinco años, Venezuela es el segundo país del Índice que experimentó la mayor caída anual promedio en Estado de Derecho, con -3.9%.

Para ir al Índice completo, aquí. O al resumen ejecutivo, aquí.


Recomendación al cierre

“Existe, pues, un problema serio para la democracia. Hay que impedir que el estado de emergencia se convierta en estado de excepción, que el control digital de la sociedad sea la nueva normalidad, una vez pasada la pandemia”, escribe el director del OEV Ignacio Ávalos en su más reciente artículo para El Nacional, titulado ‘Resetear el planeta’ y relacionado con la actual coyuntura. LÉALO AQUÍ.